Cardo Ruso's Blog

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De mandatos y demás yerbas (en respuesta a Carla)

Carla,

Qué buen blog, sobre mandatos, mandantes y deseos!

Muy buenos comentarios también.

Si tuviera que escribir sobre este tema:

1) Sería invasivo de tu blog;

2) Sería muy largo.

Pero es un temazo, que no pretendo agotar. Escribo de corrido …

Cuando le pregunté a mi tía, periodista ella, cómo hacía para tener tanta pila a los setenta y largos la respuesta fue muy escueta: “Hago lo que me gusta, lo que no me gusta lo descarto”.

Debo confesar que me dió un poco de envidia.

Algo pasó para que justamente una mujer, la menor de flia numerosa, católica hasta el tuétano, buena gente sin dudas, pero con mandatos re-pesados, pueda zafar.

Siempre tuve una “queja”: al menos en nuestra sociedad, los mandatos parecen haber hecho más daño a los hombres que a las mujeres (ya empezamos con tu tema), a quienes tradicionalmente no se les cargaba sobre los hombros todo lo que debían ser. Si, es cierto, los mandatos eran de ser esposas, madres, todo eso, pero como fue de lo primero que empezó a caer desde el 68 para aquí, aparecieron las oportunidades para las mujeres (que no tenían nada que perder) y toneladas sobre las espaldas de los hombres: sobre todo respecto a lo vocacional (ojo, estoy generalizando!). Socialmente es aceptable que una mujer se identifique con lo paterno, pero si es al revés, capaz que “sos maraca”.

Hay algo que creo que tiene q ver con nuestra cultura inmigrante adonde en muchos casos (generalizando) a la mujer se la ponía en un pedestal y el hombre tenía que ponerle el pecho a las balas (cosa que literalmente hizo en las guerras I y II del siglo XX). Alli la mujer tuvo que hacerse madre y padre, etc..

Y no sigo mas porque puedo estar metiendo la pata ya que soy agrónomo… por decisión …. PROPIA… por supuesto! jaja. Pero no me arrepiento de haber estudiado esta carrera, a la que fui EMPUJADO literalmente a seguir. Supuestamente había libertad de elección en mi familia, en teoría, NO en la práctica. Sugerencias o comentarios del tipo: “Mirá que bien el primo tal o el fulano tal que es agrónomo, ese es el modelo a seguir, y toda clase de persuaciones paternas para crear culpa, celos o lo que fuera necesario para que uno terminara eligiendo esa carrera. Manipulación, que se le dice.

Por suerte, en mi test de orientación vocacional del colegio había impresionado a las psicólogas que lo dirigían en el sentido de que era impresionante la amplitud de carreras/ estilo de carreras que podía seguir.

Al fin y al cabo, la carrera es casi un accidente, el tema no está en el qué hacés sino en el CÓMO lo hacés. Hay infinitas formas de ejercer una carrera. Pero para mi no era tan fácil, porque también había un manual de procedimientos, de modelos y de ejemplos a seguir, sino, no existías. Si a esto se le suma que tu abuelo de igual nombre fue un “luchador” desde abajo, prócer y demás efemérides … para cargar semejantes mandatos tenías que ser Atlas.

Y esto en lo vocacional, no incluyo otros temas, tan o más complicados relacionados con otros temas más personales, ligado a lo religioso, moral, etc., etc.

En la facultad me hice de mis mejores amigos y tengo también excelentes recuerdos y cariño. También de algunos de mis trabajos que los recuerdo como de lo mejor de mi vida.

Desde hace 5 años retomé el piano, cosa que había intentado en dos oportunidades en mi adolescencia. No pude avanzar mucho, ya que una vez le pregunté a mi profesora, hija de ingleses que”cómo podía ser que tocara piano si tenía que estudiar agronomía”. Nessie se quedó mirándome absorta y sólo atinó a decir “¿Qué tiene que ver? (le faltó el “qué carajos” porque era british y de otra época) Yo tengo médicos que son alumnos” . Pero a mi no me cerraba. No me podía concentrar en mi estudio de piano, ergo divagaba y sacaba canciones con tríadas simples mucho en las teclas blancas, menos en las negras, que lo complicaban. Y tengo q reconocer q tampoco era muy disciplinado. Me gustaba la música, pero no ser Bruno Gelber (bueno, con todo respeto por este gran artista, varias cosas me diferencian, afortunadamente). Hasta aquí, lo ocurrido en los 70 entre el piano y yo. En 2005, la milagrosa aparición de Yamil que me enseñó cifrado  americano, que me facilitó muchísimo y ahora puedo tocar con bastante dignidad, pero me cuesta mucho en público (ahora menos).

Era bueno dibujando y justamente copiando: copiaba los bocetos de Miguel Angel y otras cosas de libros, todo con lápiz. De adolescente (y hasta hoy) me salía de una dibujar mujeres desnudas (vestidas también), lo que nos costó a toda la clase amonestaciones colectivas por haber dibujado una en el pizarrón (colegio católico, pero de hombres, códigos mafiosos, el que hablaba, moría). Pero el dibujo es algo que he perdido. No lo alimenté como a la música.

Por suerte, no estaba mal visto que cantara, mis padres cantaban en un coro de cierta reevancia. A fines de los 70 y principios de los 80 participé en un coro con el que hasta hicimos giras internacionales (me perdi la europea, pucha), pero luego se hizo una espectacular a los EEUU, adonde tuvimos una clase magistral dirigida (y nos dirigió Robert Shaw, un ícono de los Spirituals). Alli aprendí a cantar, con buenos maestros, Eduardo Cogorno el más descollante.

El año pasado (bueno, dic 2008) finalmente hice mi primera (y última) obra de comedia musical, habiendo fallado en 2 intentos previos. Tuve rol protagónico, actué, canté, me puse “en bolas” frente al público (estaba vestido, pero te sentís en bolas); hubo bastante más que una obra de comedia en 2008 …

Mis hijos han crecido en medio de la música que metí en mi casa. Paz hizo comedia musical en cinco oportunidades, creo. En 2008 no podía más de felicidad cuando yo me iba a los ensayos finales de mi obra (en un colegio alquilado) y todo el grupo de Paz ensayaba las coreografías de su obra en nuestro jardín. Mateo no salió dotado para la música, pero le gusta y le pone garra, sobre todo con la ayuda de su amigo Pedro que es un GENIO y de los pocos a quien le presto mi piano Yamaha.

Por último, las compus. Solo lo defino con la frase de un amigo de Mateo una vez que entró a casa y dijo: “pero esto es un cyber”! (pobre chico en la casa apenas si lo dejaban boludear un rato en la compu). Todo conectado, instalado, configurado por quien suscribe. Todo lo lúdico era mal visto y cero estimulado en mi familia primaria, adonde no había mucha madre ni su sustituto lúdico (me pegó la frase de Freud que pusiste en el blog anterior). Todo saltó finalmente por el lado de la computación, adonde encontré una fascinación adonde pude poner el ingenio y la parte lúdica que no había tenido,  casi ludopático…

Cardoruso

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enero 4, 2010 Posted by | Uncategorized | 4 comentarios